
EL RADAR DOMINGO
¡Hola, familia! 💚
Dos cosas hoy, y las dos buenas.
Una: la Misión 9 nos lleva a una de las plazas más bonitas de España, y os la propongo para el atardecer, que es cuando el calor da tregua y el plan gana entero.
Y dos: en las historias llegamos a la que para mí es la más importante del verano. Hemos oído a los chicos, pero hoy habla un padre. Y el reto es leer a alguien que estuvo justo donde estáis vosotros.
Vamos con las dos.
🍷 Misión 9: Chinchón, la plaza redonda (plan de atardecer)
Una plaza mayor completamente redonda, de madera, con balcones de tres pisos, que parece un teatro. A unos 50 minutos al sur, ideal para cuando cae el sol.
Chinchón tiene una de las plazas más singulares que veréis nunca: circular, de galerías de madera verde, rodeada de balcones desde donde antiguamente se veían corridas y comedias. Plantarse en el centro y girar sobre uno mismo es un planazo en sí.
El truco de esta semana es el horario. Con el calor de agosto, id a última hora de la tarde: paseáis la plaza cuando afloja el sol, os sentáis en un mesón a cenar temprano con los peques y volvéis de noche, con todos rendidos y felices. Los mayores, además, sabrán que de aquí sale el famoso anís de Chinchón.
El reto del día: contad cuántos balcones tiene la plaza dando la vuelta entera. Nadie se pone de acuerdo, y esa es la gracia.
Sello de Chinchón: una foto en el centro de la plaza, y al panel.
📍 Chinchón (sur de la Comunidad), a unos 50 minutos en coche.
🌇 Plan de tarde noche por el calor. La plaza es libre y siempre está abierta; si queréis ver algún sitio concreto, confirmad horarios de verano antes de ir.
🍋 Un verano de historias (4): no me daba miedo que se fuera, me daba miedo elegir mal
Hoy la historia es para vosotros, padres y madres. Llevamos tres domingos contándoos a los chicos, pero esta semana toca leer a alguien que estuvo justo donde estáis vosotros ahora: al otro lado.
Alberto es el padre de María, la chica de la semana pasada. Y si le preguntáis por el miedo, os va a sorprender, porque él lo vivió con una calma que no todos tenemos. Pero el miedo de fondo, ese que casi nadie dice en voz alta, lo conoce bien. No es tanto que se vayan. Es haber elegido mal por ellos.
Para Alberto, la aventura empezó mucho antes del avión. Meses antes. Fue una carrera contrarreloj: documentación, permisos, vacunas, pasaportes, visados. Una yincana entera antes siquiera de hacer la maleta. A María le pusieron tres vacunas el mismo día.
Luego llegó lo de no saber el destino. Con este tipo de programa, te puede tocar cualquier estado, cualquier pueblo, cualquier familia. Podía ser Alaska o una ciudad de Florida. Alberto lo llevó, según él mismo cuenta, como las galletas de la suerte: no sabes qué te va a tocar, y aun así confías al abrirla. Le tocó una familia de acogida que, en sus palabras, fue casi mejor que la propia.
La despedida fue muy emotiva. Era el primer vuelo transatlántico de María sola, con diecisiete años y ocho meses, aún sin cumplir los dieciocho. De esos momentos que se quedan grabados para siempre.
¿Y la Navidad, el momento que todos tememos? No fue dura. Una videollamada en la Nochevieja de aquí y en la de allí, con la familia repartida por España, Europa y América. Alberto lo dice claro: no hubo un solo pico bajo, ni un momento en el que lo pasaran francamente mal.
Y llegó el reencuentro. Alberto condujo hasta el aeropuerto a por ella. Tras la salida lenta del control de pasaportes, un abrazo bien apretado. Y la misma sensación para los dos: que aquellos diez meses, casi once, habían sido como un pestañeo. Mucho tiempo fuera, y de golpe, un parpadeo.
Cuando le preguntas qué le diría a un padre nervioso, lo resume en una palabra: confianza. Confiar en el equipo que te acompaña, porque de eso depende medio año. En su caso, David como asesor, Estrella en las inscripciones, y sobre todo Aída, la mentora, que fue para María como la red de seguridad de un circo: mientras ella hacía sus piruetas, alguien velaba abajo por si acaso.
Y cuando le preguntas qué se diría a sí mismo, antes de todo, Alberto no lo duda: ¿por qué no antes?
Todas estas dudas, el cuándo, el cómo, el si es el momento, tienen quien las responda con criterio. La semana que viene nos sentamos con Oliver.
📅 Para la agenda
El muro. Recta final del verano y de la primera edición del Pasaporte. Sellad Chinchón y lo que os quede.
Eclipse, 12 de agosto. Quedan unas dos semanas y media. Si aún no tenéis las gafas homologadas, esta es buena semana para hacerlo.
Un atardecer en la plaza y la historia de un padre. No se me ocurre mejor domingo.
¡Feliz domingo!
Hassan
Redactor Jefe,
Padres En Madrid
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P.D. Quedaos a ver cómo se encienden las luces de la plaza al anochecer. Con el fresco entrando y los peques ya cansados, es de las estampas que no se olvidan.
